Disidencia, insumisión y terremotos políticos

Disidencia, insumisión y terremotos políticos

Cuando el Muro de Berlín se vino abajo, las sonrientes personas que salían a las plazas en Europa del Este a apoyar el socialismo y al partido comunista, exigieron el fin de ambos. La clase política de aquellos países despertó, aturdida, a la realidad. Había ocurrido un cambio de época, pero ellos no se habían percatado hasta entonces. Acostumbrados al poder absoluto, les resultaba inimaginable el drama –o fiesta popular- que se desarrollaba ante sus atónitos ojos.

En La Habana, no menos desconcertados, los miembros de la elite de poder asistían a aquel terremoto europeo a través de CNN y se formulaban todo tipo de interrogantes. ¿Cómo era posible que perdiesen el control de la situación si cada grupo opositor estaba aislado, infiltrado, hostigado o encarcelado? ¿Por qué todos esos sumisos ciudadanos afiliados a las organizaciones de masas, e incluso -¡horror!- al partido de gobierno, habían enloquecido de manera súbita y rechazaban a gritos todo lo que hasta entonces veneraron, a lo largo de cada día de su existencia, en miles de rituales públicos? ¿Cómo podía ser posible que el más reverenciado líder comunista rumano fuese juzgado y fusilado de manera sumaria por algunos de sus propios colegas? ¿Cómo era posible que los rigurosos servicios de inteligencia no hubiesen alertado a tiempo de aquella tormenta? ¿De qué servían policías, cárceles y tanques ante un desbordamiento de masas?

Los seres humanos tienden a negar la realidad cuando ella no es complaciente. En esos casos se busca refugio en zonas mentales de confort construidas de manera fantasiosa. Al igual que el aquejado de cáncer busca razones para desautorizar la sentencia que le fue extendida por los médicos, la elite de poder borró las malas memorias, al alejarse en el tiempo aquellos estremecedores sucesos. Lo mismo hizo antes con el éxodo del Mariel, cuyas causas profundas evadieron analizar con rigor. Ante la caída del socialismo europeo, los miembros de la elite de poder cubana, con mentalidad del pasado, intentaron entender su presente y –aún más peligroso- descifrar el futuro. “Lo que sucedió en Europa no sucederá en esta isla del Caribe”.

Sus mentes discurrían, más o menos, del siguiente modo: “El embargo y algunos discursos altisonantes del exilio nos permitirán justificar nuestra ineptitud administrativa y mantendrán vivo el miedo al cambio. Si la gente nos soportó hasta ahora lo seguirá haciendo por temor a Miami y EEUU. Hay que redoblar la batalla ideológica –acudiendo menos a Marx y resaltando a Martí- e intensificar la represión y el control sobre los grupos disidentes. Todo seguirá bajo control, si no nos dejamos llevar por los cantos de sirena que llaman a cambios democráticos. Tenemos que mantener el control. La tarea es resistir hasta que encontremos petróleo, una vacuna al SIDA, o un nuevo mecenas que reemplace la URSS sin pedirnos “aperturas”, democracia y derechos humanos”. Las“dulces mentiras comunistas” –curiosa frase de Lenin- reproducidas incesantemente por sus periódicos y medios de comunicación, llegaron a seducir a los líderes, pese a haber sido elaboradas para consumo popular y algunos crédulos compañeros de viaje en el extranjero.

Lo que fueron incapaces de entender es que el terremoto de 1989 tuvo su origen en “fallas tectónicas del subsuelo socialista” europeo. Lo que parecían imperceptibles movimientos sísmicos a los que restaron importancia los líderes de aquellos países, eran presagio de un movimiento telúrico de magnitud insospechada. Había una nueva “disidencia” fuera de control e imparable, alimentada por la realidad de un socialismo fallido y no por Occidente, que se abría paso desde las alturas del Buró Político del PCUS en Moscú hasta los ciudadanos checos, búlgaros o rumanos afiliados o no a las instituciones comunistas. No era una disidencia organizada y por lo tanto identificable e infiltrable. Era más bien un estado de ánimo y mental que rechazaba el status quo y que permeaba toda la sociedad, desde los comunistas hasta el más sencillo ciudadano. Su esencia era el malestar y decepción generalizados respecto a la situación y la creciente convicción de que no era posible “arreglarla” sino imprescindible cambiarla.

En Cuba las simplificaciones elitistas no se hicieron esperar: Gorbachev era el culpable de lo sucedido. Sin embargo, resultaba cada vez más fácil percatarse de que la Guerra Fría la perdió la URSS cuando su sistema cerrado y totalitario –que demostró ser compatible con el desarrollo de la sociedad industrial en Rusia- bloqueó el tránsito hacia la nueva civilización del conocimiento que emergía a fines del siglo XX.

Las sociedades cibernéticas tienen que ser abiertas. El libre acceso y flujo de información es su esencia. La frase “he estado en Rusia y visto el futuro” pronunciada por un líder comunista occidental poco después del triunfo bolchevique llegó a transformarse con el tiempo en la de “he estado en los países socialistas y he visto el pasado”. China descubre día a día que no es posible aplicar un sistema electrónico de apartheid a Internet para aprovechar sus ventajas económicas y negar las políticas. La lógica de sus transformaciones de mercado presiona y agranda el boquete digital abierto en su muralla de controles al libre flujo informativo.

El totalitarismo del siglo XX no era compatible con las sociedades de la información y la nueva civilización cibernética. Tampoco con el espíritu libertario esencial al ser humano. Pero el tránsito civilizatorio que hoy tiene lugar no ha materializado el futurismo pesimista de George Orwell en su novela 1984. El potencial empleo totalitario de las nuevas tecnologías se ve contrarrestado por el uso contracultural que los ciudadanos hacen de ellas. Es ese empleo libertario de las nuevas tecnologías el que impide su asimilación totalitaria.

Hoy los jóvenes cubanos se niegan a ver su existencia secuestrada por líderes atrapados en obsoletas visiones del pasado. Quieren vivir en una sociedad moderna, con Internet y libertades individuales, en la que poner a prueba sus sueños. Se creen con derecho a vivir en el futuro y no en un sempiterno “perfeccionamiento” del presente. Para ellos la historia nacional no ha concluido, sino apenas empieza o recomienza. Se muestran impacientes al declarar una huelga estudiantil en Santiago de Cuba e irreverentes al emplazar a un dirigente nacional con preguntas tan elementales como incómodas. No es posible justificar el sistema vigente en Cuba con argumentos presentables. Quien lo intenta, por brillante que sea, se expone al ridículo de forma irremediable.

Parafraseando a Marx puede decirse que la sociedad cubana vive hoy un conflicto entre la necesidad de desarrollo de las fuerzas productivas y las obsoletas relaciones sociales que hoy las bloquean. Es ese bloqueo –no otro- el que abre una etapa de crisis y cambios inevitables. Se ha arribado al punto crítico en el que el carácter socialmente inclusivo del sistema ha generado una población calificada que, precisamente por ello, reclama ahora poder real de participación y se opone al régimen excluyente -en lo económico y político- del mismo sistema. Ese núcleo central conflictivo genera múltiples puntos de enfrentamiento con el status quo.

Hay un arco de crisis social marcado por diversos ejes de conflictividad signados por raza, región de procedencia, generación, o niveles de ingreso. Un sector de la juventud urbana, semihundido en la marginalidad, reúne a decenas de miles de personas a los que el movimiento contracorriente Hip Hop otorga una identidad cultural. Miles de inmigrantes “ilegales” internos comienzan a resistir a los representantes de la ley cuando se les ordena retornar a sus lugares de origen. El “orden” que pretenden salvaguardar las leyes ya no les “resuelven” empleo, salarios dignos, viviendas o servicios públicos decentes.

Las viejas teorías de Herbert Marcuse sobre el potencial revolucionario de los sectores marginales deben preocupar a más de un miembro ilustrado de la elite de poder en estos días. Los desafíos inmediatos a la gobernabilidad del sistema no provienen de la zona del activismo anticomunista organizado ni de Washington, sino de la alienación generalizada entre sectores que no pueden ser integrados bajo las actuales formas de organización societal. Pero esa ineptitud sistémica para cooptar apoyos se extiende también hoy a toda la población.

La disidencia –entendida como grave insatisfacción e inconformidad con las instituciones y normas vigentes- es hoy un fenómeno de masas. Ese es el cambio real y profundo ocurrido en Cuba.

Mientras tanto, las organizaciones disidentes formalmente establecidas siguen hostigadas y, supuestamente, “bajo control” por lo que a menudo padecen la desconexión cultural que les impone ese aislamiento. Eso no quiere decir que sean irrelevantes. Es cierto que su dimensión hoy puede compararse a los que el franquismo gustaba llamar “los partidos del taxi” aludiendo, de manera burlona, su relativamente corta membresía. Sin embargo, fueron esas organizaciones las que jugaron un papel significativo en promover una visión critica del status quo, respondieron eficazmente a la necesidad de articular los consensos para la transición a la democracia y se transformaron -en muy poco tiempo- en partidos masivos al restablecerse las libertades políticas.

Lo que es un error de Washington, parte del exilio y la elite de poder cubana es pensar que esos son los únicos disidentes. Hoy hay una disidencia de masas que va más allá de las posibles membresías o preferencias ideológicas, comunistas o anticomunistas, de sus portadores.

Este nuevo y masivo movimiento disidente contiene proyectos y propuestas de cambio -divergentes o en franco conflicto- que van desde el reformismo sistémico hasta el antisistémico, signados por todo el arcoiris socialdemócrata, liberal y conservador. Pero hay también convergencias. La nueva disidencia recoge como propios algunos de los reclamos de viejas organizaciones disidentes satanizadas hasta la fecha. El acceso libre a todos los servicios e instalaciones, la moneda única, el derecho de los cubanos a formar empresas y trabajar por cuenta propia, el derecho al libre movimiento dentro y fuera del país, la reforma del sistema electoral vigente, el cese del periodismo amordazado y falaz, la libertad para la protesta y propuesta, así como muchas otras demandas que cuentan con gran respaldo popular, -y fueron voceadas en el reciente proceso peticionario de asambleas públicas-, tuvieron a los disidentes anteriores como pioneros y abanderados. Lo que hoy solicita un intelectual, obrero, estudiante, campesino o incluso diputado del Poder Popular, era motivo de represalia hace apenas unos meses.

No es que haya cambiado la actitud del poder ante la disidencia y la herejía, es que ella se va tornando irreprimible por masiva. Y la gente toma debida nota de ello. Todo es diferente cuando se conoce que “tu vecino piensa igual que tú”. Por eso balcanizaron el proceso de asambleas e intentaron ocultar al público la mayor parte de lo que se planteaba y proponía en cada una de ellas. Pero aun así los reclamos se repetían de San Antonio a Maisí. Por otra parte, esa nueva disidencia se transforma en actos aislados de insumisión. Los empleados de empresas extranjeras se niegan a pagar el nuevo impuesto sobre “gratificaciones”.No es que se demoren o resistan de manera sorda al pago, es que lo anuncian en publico y explican su posición, lo cual se aleja del ”no marcarse y resolver por la izquierda” y se acerca a la clásica desobediencia civil de Henry David Thoreau. Antes de acudir al expediente fácil de reprimirlos las autoridades deberían meditar que fue la negativa a pagar el impuesto de la corona británica sobre el té lo que provocó el Boston Tea Party y las represalias inglesas trajeron la revolución de las trece colonias de Norteamérica. Las disidencias, según muestra la Historia, pueden transformarse en insumisión y dar paso a terremotos. El fenómeno ocurre cuando la gente llega a un punto crítico en que ya no tolera la insensibilidad y sordera del poder.

En Cuba, la ausencia de cambios desde arriba viene siendo respondida –por ahora- con un cambio de mentalidades desde abajo. La elite de poder debe evidenciar en el 2008 si es o no capaz de entender que su tiempo ha quedado trascendido por la vida y si está lista para reconocer -con genuinas transformaciones “estructurales y conceptuales”- el cambio de época que ya ha ocurrido. La cuenta es regresiva. Si la población –incluyendo a los comunistas- se llega a cansar de esta larga espera, pudiera decidirse a echarlos a un lado para proseguir la siempre inconclusa historia nacional por otros senderos

En esas circunstancias es que se instala la próxima Asamblea Nacional del Poder Popular: la última bajo la dirección de los hermanos Castro. Sus diputados tendrán probablemente que optar, en algún momento de su mandato, entre oponerse a esta nueva disidencia masiva o ser parte de ella. Si eligen lo último podríamos ser testigos, por primera vez en el socialismo cubano, de una ruptura entre los que mandan y los que gobiernan.

Las fallas tectónicas que anidan el subsuelo del socialismo cubano, de continuar combinadas con la persistente abulia de su elite de poder, presagian movimientos telúricos de gran intensidad. Los terremotos socialistas ocurren cuando algún hecho fortuito cataliza tensiones largamente acumuladas y caen al unísono las caretas con las que los ciudadanos ocultaban sus verdaderas ideas y sentimientos. La disidencia sorda se transforma en abierta insumisión y el genio ya no puede ser devuelto a la botella. De llegar a ocurrir esto en Cuba, solo será lamentado por aquellos que hoy padecen de una aguda miopía política de la que no los ha curado, hasta ahora, ninguna “operación milagro”.

No

12/02/2008 0:52

por Juan Antonio Blanco 18/02/2008 0:28

Como siempre agradezco a todos los que visitaron el Blog y a aquellos que se decidieron a compartir algun comentario con el resto de los lectores.

Quisiera puntualizar una cosa. Yo no he pronosticado cambios estructurales de gran envergadura en el 2008. Ojalá ocurran. No es imposible aunque se considere improbable. Lo que digo es que la situacion nacional e internacional es fluida y que dada la avanzada edad de Fidel y Raúl es una tesis plausible la de que la Asamblea Nacional, ya próxima a constituirse, llegue a ejercer parte de su mandato bajo un nuevo Jefe de Estado. Es una bisagra institucional entre dos épocas y eso le planteará retos mayores que los enfrentados por ninguna de las que la precedieron. El principal desafío será el de decidir el modo en que han de responder al cambio que se viene operando en la subjetividad ciudadana.

Por lo demás quiero agradecer al cardenense sus recomendaciones culinarias y amables palabras, pero desearía pedirle a todos -incluyéndolo a él- que hagamos un esfuerzo por no desviarnos del tema central de cada martes. Espero que nadie lo tome a mal. Si alguien deseara proponer la discusión de un tópico específico -como podría ser el del exilio al que se ha referido Figueredo- podemos hacerlo. Y cuando alguien desee comunicarme algo que no sea de interés general, pueden usar mi correo electrónico jablanco"rogers.com

Los espero el martes!


por equizofrenia (Usuario no autenticado) 17/02/2008 16:00


el sr. Mario Faz tiene obsesión con Cárdenas. Y los demas lugares qué? Cualquiera que lo oyera pensará, que solo allí se comen cangrejos en Cuba.Toda Cuba comió, come y comerá cangrejos.

Y jaibas.


por Mario Faz (Usuario no autenticado) 15/02/2008 20:20

Señor Discrepancia: le agradezco los elogios a mi intelecto, que sin embargo nunca estaran a la altura del Dr Blanco. Pero yo no creo que debemos imitarle, solo admirarle. Pido al Dr Blanco que escriba un articulo sobre el fracaso de los imitadores paraque el sr discrepancia aprenda. Y lo felicito por su blog. Sobre el valor del cagrejo crudo, pero con sal, le recomiendo converse con el Dr Soler de Cardenas, quien con 86 años sigue cantando en el conjunto los chiriperos, hagalo y vera la memoria que tiene


por Ulso Gonzalez (Usuario no autenticado) 15/02/2008 20:20

Profesor, quiero felicitarlo por la increíble capacidad que tiene de resumir y explicar eficazmente los procesos que ocurren en nuestro país, me atrevo a decirle que es de lo mejor que se está escribiendo sobre Cuba en estos momentos, de verdad lo felicito .. Ah !!! y no se preocupen en Cuba lo están leyendo y estoy casi seguro de que conocen los riesgos a los que se exponen pero hagan un ejercicio y traten de ponerse en el lugar de los dirigentes de alto nivel de Cuba, en mi muy humilde opinión no tienen otra opción que la de hacer tiempo ..


por Discrepancia (Usuario no autenticado) 15/02/2008 17:20

Si comer cangrejos crudos rinde tan brillantes frutos como el intelecto de Mario Faz, no se lo aconsejo a nadie. A este señor, después de agredir a los lectores de otro blog por sus opiniones, le ha dado por repetir la receta del cangrejo como solución total para los males intelectivos. Si admira tanto al profesor Blanco, ¿por qué no lo imita en finezas y respeto? Señor Blanco, no desista de su empeño, y obvie impertinencias gastronómicas de lectores ociosos...


por Mario Faz (Usuario no autenticado) 15/02/2008 13:20

Como esta Ud profesor Blanco? Cadavez admiro mas sus ideas que son muy parecidas a las mias. Leyendo a los lectores de su blog veo que son los mismos que tiene el sr ferrer, por lo que creoque deben ser gente con mucho tiempo y leen, lo cual es muy bueno. Yo le agradezco mucho. Cuando Cuba sea libre, pienso invitarlo a tomar cerveza hatuey y comer cangrejos crudos en Cardenas, vera que se va a divertir, Si en algun momento viene a Miami aviseme que sera un placer recibirle. Yo soy amigo de la infancia de Rodolfito Camaleon, el de la calle 8, el mejor cuentero que hay en Miami y tiene un billar en la saguacera.


por El Politologo (Usuario no autenticado) 14/02/2008 6:00

Muy buen post, mesurado y claro, no creo que haya mucho mas que agregar, aunque creo que es mucho mas importante que lo lean los que estan en Cuba -- aun mas los que forman parte del regimen -- que los que estamos en la diaspora.
Una incidental -- como dirian en una reunion en Cuba -- no entendi y me gustaria que alguien, mas sagaz que yo, me aclarara que relacion hay entre el post y el comentario del Sr. Figueredo.


por joseluis sito (Usuario no autenticado) 14/02/2008 2:20

"al ansia de cambio que evidencia en este y otros escritos usted prefiera alertar sobre la necesidad de encauzarlo de manera constructiva. Eso no lo entiendan algunos en el exilio ni en el Consejo de Estado"

Lo que ne se entiende sobre todo es que estos "cambios pacificos" o constructivos los queremos todos, y cuando digo todos, digo todos. Todos los del exilio de dentro como de fuera. No hay diferencia alguna entre los cubanos, hay diferencia entre el cubano afiliado del regimen castrista y el cubano que desea la Libertad. Estas son las unicas diferencias.

Una de las razones por las cuales la tirania sigue vivita y coleando es por culpa de estas inutiles, estupidas y contraproducentes peleas entre los resistentes a la dictadura.
Todos queremos un fin sin dramas ni tragedias. Pero de este fin no somos los unicos actores, eso dependerà de como la dictadura actue en su momento. Los monjes birmanos fueron terriblemente reprimidos hace poco por la dictadura militar birmana, tambien puede pasar en Cuba, pero tambien puede pasar algo diferente o lo contrario. Debe el miedo dejarnos inactivos y mirando como la dictadura se instala para otros 50 años?

Entamar una RESISTENCIA activa y sin miedo, con el objetivo de un dia ver al pueblo cubano libre es este nuestro horizonte. Las consecuencias posibles por oponerse a la esclavitud y a la miseria ya las conocemos, pero callarse o actuar de manera equivocada por miedo a ellas es perder su honor. No quiero vivir como un esclavo. Ya no quiero. Esto lo està diciendo cada dia con mas fuerza el pueblo cubano.

VIVA CUBA PRONTO LIBRE !!


por SOSEGADO (Usuario no autenticado) 13/02/2008 23:20

Buen analisis Blanco. Como todos los suyos, equilibrado e integral. Es digno de elogio que pese al ansia de cambio que evidencia en este y otros escritos usted prefiera alertar sobre la necesidad de encauzarlo de manera constructiva. Eso no lo entiendan algunos en el exilio ni en el Consejo de Estado, pero es lo que lo desea la mayoria de los cubanos. Gracias por su lucidez y valentia al desafiar a los fanaticos "politicamente correctos" de cada extremo.


por Neuromante (Usuario no autenticado) 13/02/2008 2:40

Excelente base filosófica la de su articulo, sin en algo no estoy de acuerdo es en lo que predice para el 2008, usted pierde de vista que el comunismo Asiático y el Cubano superaron la caída del muro, pierde de vista que las superestructuras del PCC y la UJC tienen intacta su base organizativa cívico militar. Que los de abajo piden cambios, no los demandan, que no existe situación revolucionaria. No veo posible cambios estructurales en el 2008, es posible algún que otro regalito.


por Alexis Figueredo (Usuario no autenticado) 12/02/2008 22:40

"Los seres humanos tienden a negar la realidad cuando ella no es complaciente. En esos casos se busca refugio en zonas mentales de confort construidas de manera fantasiosa".

Estimado Juan Antonio, he decidido iniciar mi comentario extrayendo una frase suya, la cual se me antoja precisa y certera a la hora de analizar y explicar objetivamente parte del comportamiento psicológico del cubano y su acontecer político y social.



Considero que ha ido usted al meollo del entuerto, desde su perspectiva, por supuesto. A los cubanos, normalmente las emociones tienden a controlarle la razón. "El pensamiento puede puede ser relacionado con el agua"; por tanto, el pensamiento es en parte limpio. El problema es cuando el pensamiento,- al igual que el agua- se estanca y se convierte en una amenaza para el bienestar público. El oportunismo, ha sido siempre una característica muy ferviente en nuestra idiosincrasia nacional, de ahí, que casi siempre "tengamos la tendencia a negar la realidad cuando ella no es complaciente". A partir de ahí, también se puede explicar el divorcio intencionado, o, no intencionado de gran parte de los cubanos influyentes en la diáspora y sus postura radicales, verticales e inflexibles a la hora de reflexionar y actuar con respecto al gobierno actual de Cuba. De esto también deriva "la búsqueda de refugio en zonas mentales de control construidas de manera fantasiosa.

Es innegable, la fantasía demagogica que se ha empleado como estratagema de lucha, por parte del exilio cubano en diferentes épocas que, ha arrastrado a su vez, a diferentes generaciones.



Se ha establecido una especie de fantasía, para justificar, por un lado, el modus vivendi, y, por otro, para absolver el fracaso político de medio siglo de historia.

En mi opinión, uno de los mayores errores ha sido mirar siempre los errores de su enemigo, y vivir en la certera fantasía de que sus tesis y posiciones son correctas e infalibles. En esa pueril obstinación radica el rol de víctima e incomprensión del exilio cubano. Han llegado al punto de no ver más allá de sus narices políticamente, y enemistarse con gran parte del Mundo. En este preciso momento de la historia " las zonas mentales de confort" creadas por este segmento, imposibilitan su visión respecto a lo que sucede realmente dentro de la Isla.

La disidencia, salvo honrosas y estoicas excepciones(Manuel Cuesta Morúa y Eloy Gutierrez, entre muy pocos otros)muy sutilmente está utilizando esa enajenación mental colectiva de la diáspora para integrarse mediante un modus operandi muy poco producente, al carnaval político de la conveniencia.



Por otro lado, creo que poner al autor de "Eros y civilización", "El hombre unidimensional" y Razón y revolución, entre otros títulos, como ejemplo para sustentar su posición teórica es bastante artificioso... va en detrimento de la esencia de Marcuse.

Reciba un saludo.


por La hermana de Juana (Usuario no autenticado) 12/02/2008 19:20

Buen trabajo, Blanco. Estoy de acuerdo con usted en casi todo lo dicho. Someto a dudas lo siguiente: “En esas circunstancias es que se instala la próxima Asamblea Nacional del Poder Popular: la última bajo la dirección de los hermanos Castro”. Me parece anticipado afirmar que es la última bajo estos señores. No sabemos qué enroque harán los Castro para continuar ejerciendo el poder, el cual puede hacerse presente de múltiples maneras y el cual todavía necesitan. Todavía la nueva Asamblea les deberá ser efectiva a los Castro y sus afines para salvaguardar, sus intereses y su pellejo. Ni el dictador ha muerto, ni su hermano tampoco. Y aun cuando Raúl Castro no asuma la presidencia y se la pase a Lage, por ejemplo, puede permanecer al frente del sempiterno Partido y de las poderosas Fuerzas Armadas y Ministerio del Interior (“sempiterno” porque parece que no se acaba nunca y “poderosas” por lo efectiva de su represión). Le concedo, como usted, suma importancia a la extensión de la disidencia dentro de la población. Pero también le doy crédito a la eficacia de la maquinaria represiva cubana, conspiraciones incluidas (lo del video y el contravideo de los estudiantes es una pálida muestra de ellas), de la cual no prescindirán los Castro, ni el supuesto nuevo presidente, so pena de perecer. En esa red quedará apresada la nueva Asamblea. No soy pesimista, y pienso que los “cambios” vendrán desde abajo en Cuba, precisamente porque la disidencia existe. Pero se trata de un enfrentamiento duro, entre una elite con todo el poder en las manos, y una disidencia en estos momentos heterodoxa, no organizada, a la cual no pocos siquiera son concientes que pertenecen a ella, sin acceso a los medios y, como dice usted, balcanizada.


por Yasmina (Usuario no autenticado) 12/02/2008 11:00

El problema es que no esa "disidencia" masiva no esta organizada, ni tiene alternativas.
Pueden ser aplastadas como lo fueron las explosiones del 94, o peor aun masacradas. Pero USA tiene demasiados problemas para meterse en un nuevo lio si pasa algo en Cuba.
De todas formas tiene razon, es un proceso masivo, que incluso muchos ni siquiera esten concientes.
Es un problema entre cubanos !todos los cubanos!


por Taita Julian (Usuario no autenticado) 12/02/2008 11:00

Jose Luis y Juan Antonio, mis respetos para ustedes.
La chispa va a saltar en cualquier momento. Despues de jactarse de tanta manoseada gloria, el fin del regimen va a ser ridiculo y sin duda, saldra de ese mas de 60 por ciento de jovenes sin esperanzas en el regimen, de disidentes pacivos y sin filiacion, que forma hoy la poblacion de la Isla.
Cuba vivira y sera libre. Muy pronto.


por joseluis sito (Usuario no autenticado) 12/02/2008 4:00

Permitame decirle señor Juan Antonio Blanco que es un texto magnifico.

Me paro en estas frases:
_ "Este nuevo y masivo movimiento disidente". Esto es algo perfectamente novedoso. Nunca en 50 años de dictadura los cubanos se habian atrevido a decir y hacer tantas cosas contra el regimen. Es por esto que decimos sin cesar que solo el pueblo cubano puede destruir la dictadura. Solo la poblacion levantandose en masa puede destruir un tal sistema dictatorial.

_ "Los terremotos socialistas ocurren cuando algún hecho fortuito cataliza tensiones largamente acumuladas". Es por esto que una RESISTENCIA activa y en todos los lugares puede a la larga generar este hecho fortuito. Es por esta razon que llamamos a resistir, y en todas las esferas de la sociedad.

_ "Mientras tanto, las organizaciones disidentes formalmente establecidas siguen hostigadas y, supuestamente, “bajo control” por lo que a menudo padecen la desconexión cultural que les impone ese aislamiento". Es por esto que pedimos una UNION de todos los disidentes y de las organizaciones de la disidencia. Solo la union de estas y estos serà capaz de alimentar los medios informativos y de comunicacion eficazmente, al mismo modo que la poblacion de la isla veria concretamente y de forma mas visible a estos disidentes. La visibilidad de la disidencia es casi nula en la isla a causa de este aislamiento. Saldrian de el uniendose en una unica y gran organizacion disidente, capaz de aumentar esa disidencia "invisible" y callada que es el pueblo cubano. La chispa que encienda el barril de polvora es cada dia mas probable, esa union de todos los resistentes puede ofrecer la mecha necesaria. La labor de los disidentes como Vaclav Havel en Checoslovaquia fuè determinante para esta lucha cotidiana.

Termino diciendole que en todo su texto se nota como si estuviera advirtiendo a los encargados de la dictadura. Se resbala una cierta nostalgia por los tiempos pasados de la "revolucion". La diferencia entre las generaciones cubanas tambien està aqui: a los jovenes cubanos ya no les importa un pepino la supuesta "Revolucion", lo que quisieran es abrir un blog en Facebook, comerse unos buenos hamburguers y visitar el mundo alrededor, disfrutar libremente de sus proprias vidas y poder manifestar contra sus gobernantes si estos que eligieron no les corresponden. Los jovenes cubanos ya saben que la isla se quedò parada en el tiempo, ellos quieren ahora acelerarlo. La velocidad del nuevo siglo ya no se puede compaginar con los estancamientos fenomenales del pasado.

Ya nadie detendrà la Libertad futura de Cuba.

VIVA CUBA PRONTO LIBRE !!